¿Cómo cuidar el sistema inmune de tu familia?

¿Cómo cuidar el sistema inmune de tu familia?

Seguro has escuchado hablar del sistema inmune, pero ¿sabes qué es y cómo debes cuidar tanto el tuyo como el de tu familia?

Seguro has escuchado en este inicio de temporada de frío sobre la importancia de cuidar nuestro sistema inmune.

Llegó el otoño y comenzamos la época donde se presentan con frecuencia enfermedades respiratorias, a las que hay que sumar la pandemia que estamos viviendo.

Tener un sistema inmunológico fuerte es básico para evitar que tú o tu familia se enfermen.

Para que esta temporada no la pases entre médicos, papeles de baño y medicinas, te dejamos estos consejos para fortalecer tu sistema inmunitario.

Pero antes, ¿qué es el sistema inmune?

Esta parte está compuesta por células y moléculas que se encuentran en nuestro organismo, se encargan de protegernos contra microorganismos, virus y sustancias tóxicas que se encuentran en nuestro alrededor.

La UNAM explica que los linfocitos (glóbulos blancos que se producen en la médula ósea) son parte esencial del sistema inmune, ya que son los encargados de reconocer moléculas extrañas para eliminarlas.

Nuestros hijos más pequeños tienen una ventaja: los niños tienen muchísimos linfocitos, por lo que su cuerpo está mejor preparado para enfrentar un virus. Sin embargo, conforme vamos creciendo, el sistema inmunitario se vuelve más lento para responder, y en consecuencia, para sanar.

Un sistema inmunológico fuerte reconoce que es propio del organismo y que no, ya sea para rechazarlo si nos hace daño o no hacer nada si no representa ningún peligro.

Por el contrario, si nuestro sistema está débil nos enfermaremos con más frecuencia y la recuperación podría ser tardada.

A continuación te presentamos algunos consejos para que fortalezcas tu cuerpo y el de tu familia.

Lo obvio: come sano

Además de un sistema inmune fuerte, comer sano traerá beneficios a todo tu cuerpo.

Lo ideal es que consumas alimentos frescos y ricos en vitamina A (alimentos de origen animal y verduras con hojas),C (frutas cítricas), D (pescado, huevo, leche),E ( aceites y semillas) y zinc (almendras, hígado).

La nutrióloga Martha Bethsaida Altamirano de la Universidad de Guadalajara hace énfasis en alimentarnos con frutas y verduras frescas, y alimentos de origen animal, especialmente los que provienen del mar como el pescado, salmón, atún y sardinas por su alto contenido de omega 3.

Vacúnate

Las vacunas son vitales para que el cuerpo cree defensas contra una bacteria o virus, y en caso de entrar en contacto con alguno de estos, lo elimine y no cause una enfermedad.

Es importante que tengas actualizada la cartilla de vacunación de tus hijos, y en tu caso, ve a que te apliquen las que te hagan faltan.

En México desde el pasado 1 de octubre comenzó la campaña de vacunación contra la influenza 2020-2021. Cada año debes ponértela porque las dosis van cambiando con las mutaciones del virus que provoca esta enfermedad.

Haz ejercicio

El ejercicio te mantiene en forma, pero también ayuda a que tus linfocitos tengan una mejor redistribución y tu cuerpo respondan mejor a las vacunas.

Especialistas indican que cualquier ejercicio es bueno, tanto el aeróbico (correr, nadar o andar en bici) o de fuerza (pesas, abdominales o saltos).

Dormir bien

Debido a los tiempos apresurados y atiborrados de actividades, muchas mamás hemos descuidado nuestro sueño.

Cuando dormimos, el sistema inmunitario aprovecha para regenerarse y fortalecerse. 

El tiempo de descanso varia de cada persona, pero si no duermes lo necesario, no se producirán suficientes linfocitos para defender el cuerpo.

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